Acordes en el viento de tu recuerdo,
Fiero malabarista del azar,
Ternura anidada en tu sombrío fuero,
Única luz que me quiso abrazar.
Arpegios de eticidad reinventada,
El esquivo pincel, necia experiencia
Y Purpúreas noches amalgamadas,
Esbozan a lo Rembrandt tu apariencia.
Busco y hallo, maestro de luz redentora,
Universos tan grandes como vacíos,
De títeres con miradas deflectoras
Sin eyaculaciones del rocío.
Mar de humo en la playa del exilio,
Negras palmeras al amanecer
[del ayuno].
A mi ya eterno compañero de infatigables viajes metafísicos.
jueves, 13 de enero de 2011
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