domingo, 18 de septiembre de 2011

XIV

Ni admiro el Partenón en este abismo
ni invierto en extravíos ni querencias.
El humo que respiro es un laísmo
que aprendí en el país de las esencias.

Otra vez matándome de placer
al dar la metáfora por perdida.
Otra vez estreno armas de mujer
en mi caricatura comedida.

Aquí sigo, sin nada qué decir
pero amparado por el entusiasmo
de la soledad que no me deprime.

Aquí sigue, sin nada qué zurcir,
brillando en mi oscuridad sin sarcasmo:
"el día es bello, la noche sublime".

viernes, 2 de septiembre de 2011

XIII

No me dibujes con ojos de artista,
el trazo del aprendiz de pintor
ensaya su oscurantismo cultor
en mi recién estrenada sonrisa.

No cantes la vida por borrachera,
la embriaguez es un estado del alma
que más que exaltar nos relaja y calma
brille o no brille el sol en Antequera.

Más cerca cada vez de los de adentro,
sueño la vida sin rumbo ni centro
pagando con sonetos mis deudas.

Al olvido obligar a un encuentro
sigo intentando, mientras unas beudas,
se me enfadan porque ya no les entro.