Se trata de decir gilipolleces,
se trata de que piquen los idiotas,
se trata de rascarse las pelotas,
se trata de encontrar el cascanueces.
Se trata de abrocharse la bragueta,
se trata de lamer cuantos más culos,
se trata de cobear sin disimulo,
se trata de cambiarse de chaqueta.
Se trata de escribir lo que te salga,
se trata de cobrar por tonterías,
se trata de apuntar bien la manguera;
se trata de un pinchazo en cada nalga,
se trata de otear las lejanias,
se trata de invertir en gescartera.
"Sonreto" escrito por una alumna de la escuela Feroz, la última de la clase, un poquitín retrasadilla, a la manera de "Don Sabino".
martes, 12 de octubre de 2010
Bazar cartesiano
Tan pronto como llega, aparto de mi el pensamiento de felicidad, pues no viene, a media noche bajo nubes de libido, sólo. Detrás suyo veo una tormenta de cadenas con vientos negros, y no es un aperitivo sexual satánico, es el precio a pagar. Quiero resistirme, apartar de mí ese pensamiento de felicidad, pero es tan embriagador que incluso a veces me planteo seriamente hacerle caso, pero no me perdonarán renegar del amor de Beatrice. Esta es mi mano quemada, no quiero otra cosa. Camino sobre el viento, y me disperso con él, soy su huésped con fecha de caducidad. Soy nada, y en mi empequeñecimiento me siento cautivamente libre.
Banas preocupaciones atormentan tu joven mente, mas tú lo sabes, cuán banas son. Maestros del autoengaño del todo a cien se divisan por doquier, pero tú, pequeño, aunque con todas tus fuerzas lo intentas no puedes. Tu innata lucidez no puedes cegarla, a lo sumo noquearla con perezosos narcóticos alucinantes o pervertirla, ensuciarla y humillarla. ¿Y bien?
Banas preocupaciones atormentan tu joven mente, mas tú lo sabes, cuán banas son. Maestros del autoengaño del todo a cien se divisan por doquier, pero tú, pequeño, aunque con todas tus fuerzas lo intentas no puedes. Tu innata lucidez no puedes cegarla, a lo sumo noquearla con perezosos narcóticos alucinantes o pervertirla, ensuciarla y humillarla. ¿Y bien?
sábado, 9 de octubre de 2010
De un tal Javi.
¡Tú! ¡Tú no sabes escribir! Jajaja, ¡al fin! ¡Al fin te dignas a dejarte ver, yonki de literatura y de blasfemas teorías, trempado!
Diecinueve años has estado ahí, y precisamente, de entre todas las noches, ¿tenías que aparecer hoy? ¡Y porque no! Ven a mi hoy y a mi mañana, yo iré a tu ayer y a tu pasado mañana.
Lo analizas todo con lógica geométrica, tú, desde el no tiempo, en
lo alto de esa flanqueada torre de marfil mientras las olas de mierda azotan constantemente tus muros, ¡me río de tu edificio aplatanado ageométrico! Quiero reirme de tí, y aunque nunca te he apreciado mucho, hoy te miro a la cara, sé lo que piensa una mente enferma, se puede ver en tus ojos, y al mirarlos quiero ver lo que yo sienta, sin embustes ni disfraces, esos carnavales buscados convertidos en
fatalidad, tú, honrado caballero del cartabón. Caballero? Pero si perdió el cartabón!
¡Bufoncillo bonicoo mio! Orgasmeas masajeando y colocando letras unas detrás de otras, o simplemente leyendo, si es que eso todavía sabes hacer, a aquellos maestros que con tanto odio estimas.
¡Jajajaja! ¿Qué ocurre? Esa cara, ¿a qué se debe? ¡A sí! Estás observando la reciente caricatura que apareció en el blanco ring del filósofo poeta justo al retirar el bolígrafo después de escribir sobre teorías metagalaxianas tratando la sal industrial de los versos insulsos? ¿Y no lo ves claro? ¿Ni tampoco más ahora? ¡Me río de tí!
Tú lo sabes, sí. Sabes porque al hablar de tí saco fuerzas, motivación, emociones y algo más a saber qué eran...¡Palabras! Te huyen esquivas como todas esas féminas que gustar querrías y por detrás... -¡Aiii no! !Que tú no sabes escribir!
Diecinueve años has estado ahí, y precisamente, de entre todas las noches, ¿tenías que aparecer hoy? ¡Y porque no! Ven a mi hoy y a mi mañana, yo iré a tu ayer y a tu pasado mañana.
Lo analizas todo con lógica geométrica, tú, desde el no tiempo, en
lo alto de esa flanqueada torre de marfil mientras las olas de mierda azotan constantemente tus muros, ¡me río de tu edificio aplatanado ageométrico! Quiero reirme de tí, y aunque nunca te he apreciado mucho, hoy te miro a la cara, sé lo que piensa una mente enferma, se puede ver en tus ojos, y al mirarlos quiero ver lo que yo sienta, sin embustes ni disfraces, esos carnavales buscados convertidos en
fatalidad, tú, honrado caballero del cartabón. Caballero? Pero si perdió el cartabón!
¡Bufoncillo bonicoo mio! Orgasmeas masajeando y colocando letras unas detrás de otras, o simplemente leyendo, si es que eso todavía sabes hacer, a aquellos maestros que con tanto odio estimas.
¡Jajajaja! ¿Qué ocurre? Esa cara, ¿a qué se debe? ¡A sí! Estás observando la reciente caricatura que apareció en el blanco ring del filósofo poeta justo al retirar el bolígrafo después de escribir sobre teorías metagalaxianas tratando la sal industrial de los versos insulsos? ¿Y no lo ves claro? ¿Ni tampoco más ahora? ¡Me río de tí!
Tú lo sabes, sí. Sabes porque al hablar de tí saco fuerzas, motivación, emociones y algo más a saber qué eran...¡Palabras! Te huyen esquivas como todas esas féminas que gustar querrías y por detrás... -¡Aiii no! !Que tú no sabes escribir!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
