sábado, 9 de octubre de 2010

De un tal Javi.

¡Tú! ¡Tú no sabes escribir! Jajaja, ¡al fin! ¡Al fin te dignas a dejarte ver, yonki de literatura y de blasfemas teorías, trempado!
Diecinueve años has estado ahí, y precisamente, de entre todas las noches, ¿tenías que aparecer hoy? ¡Y porque no! Ven a mi hoy y a mi mañana, yo iré a tu ayer y a tu pasado mañana.

Lo analizas todo con lógica geométrica, tú, desde el no tiempo, en
lo alto de esa flanqueada torre de marfil mientras las olas de mierda azotan constantemente tus muros, ¡me río de tu edificio aplatanado ageométrico! Quiero reirme de tí, y aunque nunca te he apreciado mucho, hoy te miro a la cara, sé lo que piensa una mente enferma, se puede ver en tus ojos, y al mirarlos quiero ver lo que yo sienta, sin embustes ni disfraces, esos carnavales buscados convertidos en
fatalidad, tú, honrado caballero del cartabón. Caballero? Pero si perdió el cartabón!

¡Bufoncillo bonicoo mio! Orgasmeas masajeando y colocando letras unas detrás de otras, o simplemente leyendo, si es que eso todavía sabes hacer, a aquellos maestros que con tanto odio estimas.

¡Jajajaja! ¿Qué ocurre? Esa cara, ¿a qué se debe? ¡A sí! Estás observando la reciente caricatura que apareció en el blanco ring del filósofo poeta justo al retirar el bolígrafo después de escribir sobre teorías metagalaxianas tratando la sal industrial de los versos insulsos? ¿Y no lo ves claro? ¿Ni tampoco más ahora? ¡Me río de tí!

Tú lo sabes, sí. Sabes porque al hablar de tí saco fuerzas, motivación, emociones y algo más a saber qué eran...¡Palabras! Te huyen esquivas como todas esas féminas que gustar querrías y por detrás... -¡Aiii no! !Que tú no sabes escribir!



No hay comentarios:

Publicar un comentario