Si nos fundimos antes de arder,
no soñarán los dragones con fuego.
Si nos vemos para no aprender,
declarará la mente huelga de celos.
Si nos perdemos el uno al otro,
aprenderá a envejecer el cielo.
Si nos reimos sin contar los años,
enfermará la eternidad de miedo.
Cuando se desvirtúan las virtudes,
la impúdica amistad es un regalo
que no repara en vicisitudes.
Si me pides un abrazo, otro pido.
Si te sobra un orgasmo me lo ingresas
en el banco de semen del olvido.
lunes, 10 de octubre de 2011
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